Mi Compañero es Un Bot

El covid-19 aceleró innovaciones previstas para la próxima década. Una de ellas es que los bots de software auxiliarán a los trabajadores en modalidad remota.

La automatización del trabajo de oficina, cada vez más real.

José Luis Martínez asumió la dirección general de Citrix hace un año. Al llegar a la firma de soluciones de tecnología empresarial, un robot le dio la bienvenida. No se trataba de un terminator esperándolo en su oficina, sino de un bot muy educado que apareció tan pronto encendió su computadora. Fue este bot el que lo asistió para darse de alta en el sistema de la compañía y quien estuvo a cargo del onboarding digital, que duró dos horas. “En otros tiempos, este proceso me tomó dos semanas”, dice Martínez. El directivo señala que en Citrix todo el personal es asistido por robots de software. Ya sea para realizar tareas repetitivas, para solucionar problemas en los bancos de datos, para trámites administrativos, de recursos humanos o acciones de cobranza. “Creer que las máquinas y los robots remplazarán a los humanos en las plantillas es un mito”, opina. Al contrario, dice. Su uso les ha ayudado a salir del esquema presencial, a ser más flexibles, a que los empleados puedan tener un mejor balance en su vida personal y a que sean más productivos.

En un modelo híbrido de trabajo, la tendencia indica que habrá más bots en las oficinas que empleados. Pero esto no necesariamente significa que los colaboradores serán despedidos. Según el Foro Económico Mundial, en los próximos años la automatización de procesos robóticos (RPA) hará que desaparezcan 85 millones de puestos de trabajo en el mundo, sin embargo, se crearán 97 millones. Los empleados necesitan adquirir nuevas habilidades duras y blandas para ir en línea con las nuevas demandas del mercado. Neja Brglez, directora de la plataforma para el trabajo colaborativo a distancia Join2work, asegura que los bots de software están dando ventajas competitivas y pueden aumentar la productividad. Permiten tener un mejor conocimiento de los clientes, de los productos y definir mejor las estrategias. Juan Jorge Herrera, CEO de la firma de desarrollo robótico Rocketbot, apunta que también aceleran los procesos de selección y reclutamiento. Todo depende de la programación, de la complejidad de la actividad y de la inversión. Para empresas, el costo oscila entre 1,000 y 10,000 dólares por robot, es decir, por cada proceso que se quiera automatizar, mientras que el retorno de inversión ronda el 75%. En el mercado también hay licencias gratuitas para tareas básicas. Los bots ayudan a que el trabajo sea más fácil. Aunque las posibilidades son infinitas en la digitalización, el humano es quien se encarga de la programación. “Un bot es un aliado valioso, pero no pondrá un sello postal por ti”, advierte Herrera.

Fuente: Pressreader.com