Construye el corazón de tu equipo

Las reuniones virtuales que van directo al grano y terminan rápidamente antes de tener la oportunidad de despedirse pueden ser eficientes en términos de productividad, pero son emocionalmente desastrosas.

Cuando el aviso de “esta reunión ha terminado” aparece de repente y volvemos abruptamente al silencio de la soledad, nos sumergimos un poco más en el abismo de la distancia. Nos sacudimos esa sensación y volvemos a enfocarnos en el trabajo, pero se acumula a lo largo de los días y meses, eventualmente apagando el deseo del corazón de acercarse y participar.

Ahora que nos hemos hecho a la idea de la sana distancia, debemos encontrar formas de aferrarnos a un sentido de cohesión social. Sentir la motivación provista por el trabajo en equipo cuando realmente no podemos sentir la presencia de nuestros compañeros no es fácil; pero donde existe voluntad, existe un camino.

Prestar atención al aspecto emocional de trabajar en equipo es ahora más importante que nunca porque fortalece las relaciones, genera confianza y, principalmente, fomenta el bienestar personal. Somos más que colegas; somos humanos trabajando con y para los demás.

Es momento de pensar en el aspecto de la socialización remota implícita en el trabajar desde casa. Debes programar tiempo para socializar con todos los miembros del equipo y hacer que todos se sientan incluidos y valorados. La socialización en equipo construye conexiones auténticas y líneas de comunicación abiertas y honestas.

Compartir sentimientos y apoyo emocional no es fácil para todos, especialmente en una cultura donde se nos ha enseñado que esto nos hace vulnerables y da una imagen poco profesional. Pero es fundamental y todo buen líder percibe su valor. Los juegos que construyen equipos son excelentes para involucrar a todos en este propósito.

Aquí hay tres juegos de colaboración para trabajadores remotos:

Retrata tu vida actual. Cada persona comparte una fotografía de algo en sus vidas y la historia de porqué representa su estado emocional. Puede ser la vista desde tu ventana, un objeto que atesoras o una foto de tu hijo o mascota. Este ejercicio es fácil porque lo hacemos habitualmente para las redes sociales, pero es valioso porque rara vez compartimos esta perspectiva en el entorno profesional. Es excelente para conectar y conocerse.

Conversaciones aleatorias. Programa una llamada de 30 minutos a la semana entre dos miembros del equipo elegidos al azar. Cambia las parejas cada semana. Después de un tiempo, todos habrán tenido una conversación personal con todos los demás miembros del equipo. El tema de la conversación debe ser ajeno al trabajo. Similar a las sillas musicales, este ejercicio es la excusa perfecta para conocer a alguien con quien tal vez nunca hablarías directamente.

Programa de cocina. Genera una experiencia culinaria colectiva con una reunión virtual donde un participante comparte una de sus recetas favoritas y muestra cómo prepararla. Es excelente para echar un vistazo a su corazón y cocina, a la vez que nos hace apreciar aún más los programas profesionales de cocina, ¡porque cocinar, hablar y verte bien en cámara es más difícil de lo que parece! Si los miembros del equipo están en países distintos, aún mejor. Compartan una receta tradicional para ampliar el conocimiento y aprecio cultural de todos. Los esfuerzos para la conexión humana son más efectivos cuando se realizan de forma periódica e intencional. La creación de equipos es algo que debe hacerse de forma rutinaria, no solamente una vez al presentarse. Programa estas actividades durante las horas de descanso porque están diseñadas para conectar a nivel emocional, no cuando estamos todos ocupados en el trabajo. ¡Permite que la mente racional de un paso atrás, se relaje y disfrute ser humana!